Sostenibilidad en el glamping
- Triana Lion Paganoni

- 2 days ago
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Durante años, la sostenibilidad en el turismo ha sido más una narrativa aspiracional que una práctica consistente. En el caso del glamping, esto se ha traducido en proyectos que privilegian la estética natural —materiales orgánicos, integración visual con el entorno, una promesa de conexión— pero que no necesariamente operan bajo principios sostenibles reales.
Hoy ese enfoque ya no es suficiente. El mercado ha evolucionado, el viajero es más informado y el negocio exige mayor claridad. La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento decorativo para convertirse en un componente estratégico que impacta directamente en la rentabilidad, la operación y la percepción del huésped.
Más allá de lo “verde”: una visión integral
Ser sostenible en glamping implica coherencia. No se trata de incorporar elementos aislados, sino de entender cómo cada decisión afecta al proyecto en su conjunto.
Todo comienza en el diseño. La orientación de las estructuras, la elección de materiales y la adaptación al clima pueden reducir significativamente la necesidad de sistemas artificiales de climatización. Esto no solo disminuye el impacto ambiental, también optimiza los costos operativos desde el inicio.

La operación es el siguiente nivel. Sistemas de captación de agua, eficiencia energética y manejo responsable de residuos son prácticas que, cuando se integran correctamente, generan ahorros sostenidos en el tiempo.
Finalmente, existe una dimensión muchas veces subestimada: la relación con el entorno. Integrar proveedores locales, colaborar con la comunidad y construir experiencias auténticas fortalece la identidad del proyecto y añade valor a la experiencia del huésped.
Rentabilidad y sostenibilidad: una relación directa
Existe la percepción de que la sostenibilidad implica mayores costos. En la práctica, ocurre lo contrario cuando se implementa de manera estratégica.
Un proyecto que optimiza sus recursos reduce su dependencia de insumos externos y mejora su eficiencia operativa. Esto se traduce en márgenes más saludables y mayor capacidad de adaptación ante cambios en la demanda o en el entorno económico.
Además, el valor percibido aumenta. El huésped actual no solo busca comodidad, busca significado. Está dispuesto a pagar más por experiencias que reflejen coherencia y responsabilidad.
La sostenibilidad, en este contexto, no solo reduce costos; también permite elevar el precio con justificación.
El nuevo perfil del viajero
El viajero contemporáneo investiga, compara y evalúa. Tiene acceso a información, reconoce inconsistencias y distingue entre una práctica genuina y una estrategia de marketing.
El llamado “greenwashing” ya no es viable. Por el contrario, puede generar desconfianza y afectar la reputación del proyecto.
En cambio, las acciones auténticas —aunque sean sencillas— generan conexión. Un huésped que entiende cómo funciona el proyecto, que percibe coherencia en cada detalle y que se siente parte de una experiencia consciente, se convierte en un promotor natural.

Donde suelen fallar los proyectos
Uno de los errores más frecuentes es tratar la sostenibilidad como un complemento, en lugar de integrarla al modelo de negocio.
Se implementan soluciones aisladas, se invierte en tecnología sin una estrategia clara o se comunica de forma exagerada algo que no está completamente respaldado en la operación.
El resultado suele ser una desconexión entre lo que se promete y lo que se entrega.
Un enfoque práctico para comenzar
Incorporar sostenibilidad no requiere transformaciones radicales inmediatas. Lo relevante es entender el punto de partida y priorizar acciones que generen impacto real.
Optimizar el uso de energía, mejorar la gestión del agua o rediseñar ciertos procesos operativos pueden generar resultados significativos sin requerir inversiones desproporcionadas.
La clave está en alinear la sostenibilidad con la lógica del negocio.
Conclusión

La sostenibilidad en el glamping ya no es una tendencia emergente, es una expectativa del mercado.
Cuando se entiende desde una perspectiva estratégica, se convierte en una herramienta para construir proyectos más rentables, más resilientes y más relevantes.
Espacios como Expo Glamping permiten que esta conversación evolucione: de la intención a la implementación, conectando a los proyectos con soluciones reales, proveedores especializados y experiencias que ya han demostrado su valor.




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