Olvida la sala de tu casa, la pijamada ahora es: ¡afuera!
- Triana Lion Paganoni
- Aug 5
- 2 min read

Recuerdas cuando las pijamadas significaban colchonetas incómodas, bolsas de dormir con olor a plástico y pelearte por el único enchufe para cargar tu Nokia 2005?
Pues… bienvenida al siglo XXI, donde las pijamadas evolucionaron en glamping: la versión de lujo de decir “me quedo a dormir fuera de casa pero quiero sentirme en casa”.
1. La carpa ya no es de súper, es de revista de diseño. En lugar de una tiendita de lona azul que se volaba con el viento, ahora tu tienda tiene cama king, lámparas de noche y decoración boho-chic que haría llorar de envidia a Pinterest. (Tip glampero: aquí nadie se lastima la espalda, y tu mamá no te grita que uses sleeping bag.)
2. Fogata gourmet: de bombones a s’mores con Nutella. Atrás quedó el clásico “bombón en un palo quemado”. Ahora, las pijamadas glamperas incluyen:
S’mores de autor
Vino bajo las estrellas
Y la posibilidad de pedir un servicio de catering mientras tus amigos fingen que saben encender la fogata.
3. Juegos nocturnos. Olvídate de la guerra de almohadas.
Se cambian por carreras de linternas hasta el baño privado.
Historias de terror mejoradas con proyector y cine al aire libre.
Y si la pijamada es familiar, tus hijos tienen el clásico “duérmete ya” mientras tú disfrutas de un vinito con tus amigas.
4. Dormir bajo las estrellas sin sufrir como scout. Lo mejor de todo es que sigues teniendo la magia del bosque o del río, pero sin preocuparte por bichos, humedad o que el vecino ronque tan fuerte que espante a los grillos.
Así que, la próxima vez que tus amigos digan “hagamos una pijamada”, no pienses en sala llena de colchonetas. Piensa en glamping: La versión adulta, instagrameable y sin riesgos de que alguien derrame agua sobre tu sleeping.
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